La masturbación puede ser muy placentera. No obstante, no saber cómo masturbar a un hombre puede generar situaciones de poco placer e incluso dolor.
A continuación les dejamos una lista de consejos para que, tanto si tienes pareja como si no, puedas saber cómo masturbar a un hombre correctamente.
Para mejorar la experiencia sexual es posible probar diferentes juegos o técnicas que incrementen esta experiencia. Por ejemplo, puedes utilizar hielo alrededor del pene cuando estás masturbando a tu pareja.
Una técnica que es muy efectiva y que produce un gran placer es la siguiente. Tras masturbar a tu pareja con intensidad y cuando él te avise de que se está acercando a la eyaculación, deja de estimular con fuerza el miembro y sigue realizando el movimiento de abajo arriba con el pene pero simplemente rozándolo con la mano. Esto hará que tu pareja movilice más sangre hacia el pene en busca de tus manos (que nota pero no con suficiente intensidad) y provocará que eyacule con más fuerza y que sienta un orgasmo que le lleve al cielo.
Los testículos, al estar muy cercanos al pene, son fáciles de estimular y son ideales para mejorar el orgasmo. Puedes comenzar estimulándolos antes de comenzar a tocar el pene (de manera anticipatoria), pero también puedes hacerlo mientras realizas movimientos de arriba abajo con el miembro sexual masculino. Usa los dedos, la lengua, mordisquea, lame e incluso utiliza una pluma en esta zona para incrementar el placer de tu pareja.
La estimulación no debe ser solo en el pene o los testículos. Una zona que resulta muy estimulante para los hombres es el perineo. El perineo se encuentra entre el ano y los testículos y es posible estimularlo con la lengua, con hielo o con una pluma.
Ahora bien, todavía mejor es la estimulación anal, aunque existen ciertos prejuicios respecto a esta práctica. Para un hombre, la masturbación anal y del pene a la vez puede ser una de las mayores experiencias sexuales de las que puede disfrutar. Así que hay que tener una mente abierta en torno a esta práctica, porque los resultados son espectaculares.
El ambiente en el que se produce la masturbación juega un papel determinante a la hora de provocar un mayor placer. Por eso, es bueno cuidar al detalle donde lo llevamos a cabo. Por ejemplo, es posible poner música, una luz adecuada y unas velas en la habitación donde vamos a masturbar a nuestra pareja.
Pero la masturbación no solo puede llevarse a cabo en la habitación, sino que puede realizarse en otros lugares. Por ejemplo, en la ducha, donde es posible jugar con el chorro de agua directamente sobre las zonas erógenas para acrecentar las sensaciones placenteras. Los más atrevidos pueden incluso llevar a cabo la masturbación en otros lugares, por ejemplo, en el mar o en una piscina.
Puede que la clásica manera de masturbar a un hombre parezca la más placentera, pero en realidad no es así. Existen posturas poco convencionales que pueden aumentar la excitación y, como consecuencia, el orgasmo. Por ejemplo, si tu pareja se coloca con las piernas cerradas y estimulas su pene, la resistencia que hace con el cuerpo (que tendería a relajarse y a separar los miembros inferiores en el momento de la eyaculación) provoca un orgasmo mucho más intenso fruto de la restricción de movilidad. Seguro que a tu pareja le encanta.
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